viernes, 10 de diciembre de 2010

En el tiempo que transcurre desde que pulso el botón hasta que un breve pasillo me dirige a la habitación 308, observo con certeza, en el espejo del ascensor, que las canas han ganado mucho terreno desde las fotos de relax en las playas y piscinas desiertas del Chidenguele mozambiqueño.


La tripa empieza a digerir la media de pulpo (la soledad impide llegar a raciones enteras) mezclada con dos cervezas (el alcohol no parece entender del escaso número de comensales). De postre vienen pensamientos que me hacen comenzar a entablar una buena relación con esta ciudad.


Me gusta este Vigo calmado y sin lluvia, sorprendido por mi chubasquero y mis prisas. Le encuentro el encanto a esta ambigüedad que suele desquiciar mi mentalidad madrileña y hasta me sonrío con las mentiras y desengaños políticos vividos en primera persona.


Estoy cansado. Tal vez tanto como fuerte. Y me reencuentro con mi yo poderoso, inteligente, ágil, solvente y autónomo y suspiro aliviado porque creí haberlo perdido entre despachos, oficinas y personalidades que tienden a anular todo lo que valgo.


Ya desnudo, y aunque duelan las piernas y la falta de cama, siento que me hacía falta saber que sigo valiendo para esto. Y así las ganas de sueño son menos.


Me encierro en una pequeña habitación de hotel que no tiene ni compañía ni vistas a la desembocadura de un río africano, pero por hoy me bastará con la excitación que me produjo la columna de hidromasaje de esta ducha que refresca mi ánimo a la vez que calienta mi cuerpo.

No sé. Tal vez las canas, después de este aseo no sean tantas como mostraba el espejo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese Yo olvidado hay que tenerlo más presente. Qué extraño es comprobar que esa clase de Yo sólo lo contemplan los demás y nos cuesta tanto verlo en uno mismo. Con lo que valemos...con lo que vales!!!!

Anónimo dijo...

Hola, perdón por la intromisión pero... ¿cuál es la marca de la columna de hidromasaje ese tan exicitante?
Es que falta me hace, de verdad.
Gracias y un saludo desde el río Congo.

Paula dijo...

Buenas tardes :) ya me estaba por enojar hasta que vi que sos mas antiguo que yo y ademas el contenido del blog es bueno.
Saludos tocayo de blog!

:)